martes, 20 de marzo de 2007

Lo primero y ante todo, Joseph tiene razón. Es cierto que estoy totalmente de acuerdo con la frase objeto de este comentario y mas cierto aún, que la puse de manifiesto en El Baco (aprovecho la ocasión para aconsejaros que si quereís beber un buen vino mientras oleis agradablemente, evitad frecuentar el sitio mencionado). No obstante, me gustaría poner de manifiesto dos puntualizaciones breves pero muy claras (por mi condición de tía, por supuesto; si sacara mi naturaleza de "tío" empezaría a divagar tratando de exponer alguna excusa estúpida, sin sentido y que no lleva a ningún sitio):

- aunque la frase es absolutamente genial y constituye una verdad absoluta, reconozco humildemente que no es mía, si no de un gurú de las "relaciones hombre-mujer tras varios años de monótona y aburrida convivencia". Prometo dedicar alguno de mis próximos comentarios en este blog a exponer las teorías de este genio de las relaciones de pareja, del que todos deberíamos aprender cada día.

- el término "putón" que aparece en la frase mencionada significa, según el diccionario de la Real Academia de…: "dícese de todas las mujeres, o lo que es lo mismo, de personas con mucho criterio; capaces de tomar decisiones rápidas y efectivas en todas las situaciones, especialmente en momentos de crisis; que dominan cualquier situación y ejercen una influencia, siempre positiva, sobre los hombres, cuando éstos no son capaces de seguir adelante (o sea, practicamente casi siempre).

He dicho

viernes, 16 de marzo de 2007

"Somos todas unos putones"

Ana Bé, ayer en el Baco, segundos antes de empezar a poner excusitas y argumentar porqué había dicho eso, comentario que por otra parte no extrañó a ningún tío.

viernes, 9 de marzo de 2007

Querido lectores:

Deben saber que en los últimos tiempos se han estado insinuando ciertas cosas de mi con las que estoy absolutamente en desacuerdo. Y si por algo me caracterizo es por asumir lo que soy sin avergonzarme de ello (nunca he negado mi condición de tía-tío, aunque reconozco que no acaba de gustarme, y siempre he dicho con orgullo que puedo interpretar todos y cada uno de los temas de Joaquín y Lucía, sin necesidad de una pantallita en la que leerlos- no como otros) y de luchar contra viento y marea para que el mundo no se deje engañar ni por mi apariencia (deben saber que de pija tengo lo que Chá de modesto) ni por las falsedades que de mi se digan. Y es sobre este último punto sobre el que querría hacer una puntualización.

Por si no habéis leído mi anterior comentario en el blog, en el exponía la relación directa existente entre el trabajo de alta calidad y responsabilidad que desarrollo y el aumento en la cotización de las acciones de Repsol. Como he dicho antes, yo asumo la realidad y no me avergüenzo de mostrar la evolución que ha ido experimentando, de viernes en viernes, la cotización de las acciones mencionadas:

Sí, es verdad, el precio de las acciones ha ido cayendo desde los 28 euros/acción a primeros de diciembre de 2006 hasta los 23 (último cierre ajustado). Y se que lo fácil sería no analizar el por qué y echarme la culpa a mí, decir que he mentido y que mi efecto sobre las acciones de Repsol es tan pésimo como Berlanga jugando al baloncesto, o Jasier disfrazado de cachorro del PP. Pero ya sabéis que a mi no me gusta defender ninguna postura sin pruebas concluyentes y razonadas, así que tras un exhaustivo análisis (realizado fuera del horario laboral, por supuesto- espero Joseph que la próxima noche lo menciones) he llegado a una conclusión irrefutable: no suele ser habitual, pero en esta ocasión y sin que sirva de precedente, el influjo positivo del trabajo que desarrollo cada día, especialmente los viernes tras una intensa vida social la noche anterior, no ha logrado contrarrestar el INCREÍBLE EFECTO NEGATIVO que esas mismas noches tienen sobre el rendimiento laboral de Berlanga. Querido Joseph, prometo firmemente seguir trabajando para al menos igualar ambos efectos, aunque reconozco que es tan complicado….

Una puntualización mas antes de abandonar el blog; si todavía alguien duda de la relación que el insigne Faemino y la poco-bombeable Loles mantuvieron hace ya algún tiempo, preguntad a Berlanga y Chá. Ellos, muy a su pesar, os dirán que una vez mas, yo tenía razón (por mi condición de tía, por supuesto).

He dicho